








El blog de Víctor Bolívar Galiano. Medicina, literatura, música, aire libre, fotografía y otras humanidades. www.victorbolivar.com

El compañero Bullejos
se ha trasladado a Velutti
donde no le queda lejos
andando o haciendo footing.
Desde los cerros de Úbeda
este galeno dabutin
se hizo famoso en La Chana
por ser muy sabio y muy útil.
La Chana imprime carácter
y tu sapiencia es muy dúctil.
¡Hizo muy bien don Lorenzo:
un fichaje nada fútil!
Lloran por ti los abuelos,
las mamás, la gente chuly,
estudiantes y parados,
los inmigrantes, las putis…
porque se fue don Antonio
junto a Gran Vía, a Velutti.
Te vas con todo el honor,
no haces por el foro mutis.
Antonio Bullejos López:
tú nunca has sido un mindundi.
Ya puedes dejar tu Piaggio
-que no era una Malaguti-
para marchar caminando
respirando aire inconsútil.
Todos te echarán de menos:
Duarte, Ramos, Mari, Puri,
Lorenzo, Chema, Miguel,
Baena, Lola y “Revelluti”,
residentes, secretarias…
todo el personal tan útil
incluyendo a tu vecino
el médico “Florituti”.
Me faltan las enfermeras,
…ah, y los pediatras, ¡non futis!
Desde el centro de Granada
yo te doy la Benvenuti.
Te invito en Gran Capitán
a un desayuno a “plen tuti”
donde curra tu señora
rehabilitando al inútil.
Acuérdate de la Chana.
al desplazarte a Velutti.
Si llueve, ve con paraguas
para no mojarte el cutis;
si es verano, saboreando
un helao de tutifruti.

"Muchacho, eso del impacto se va a poner de moda...
De izquierda a derecha, Dr. Carlos Jiménez Álvarez, cirujano pediátrico y tutor de la tesis; Víctor Bolívar Galiano, doctorando y MIR de Pediatría de 4º año; Prof. D. José Matáix Verdú, catedrático experto en nutrición y presidente del tribunal; Prof. D. Juan Antonio Molina Font, catedrático de Pediatría de Granada y director de la tesis; Prof. D. Eduardo Narbona (con bata, neonatólogo) y Prof. D. Antonio Muñoz Hoyos, secretario del tribunal. Desde entonces, todos entrañables compañeros y/o amigos.
“…Rodrigo era un militar al que Carlos VII, concedió el título honorífico de Conde de Guernica, por ser su cronista en las guerras contra los liberales isabelinos.
Resulta que el Conde de Guernica y la condesa doña Emilia Pardo Bazán se conocían por su afición a la escritura. Una tarde,en Madrid, esta pareja coincidió comprando libros rancios en un tenderete de San Jerónimo. Se tomaron un café en una horchatería, y, a la vuelta, un petimetre miró con detenimiento a la Pardo Bazán y dijo:
- ¡Vaya carnicería!
La reacción de Rodrigo, que la llevaba del brazo, fue inmediata: un guantazo furibundo y la nariz del ofensor sangrando a caños. El guante fue recogido y el duelo emplazado, con padrinos, médico y a muerte.

Al día siguiente, de camino en el carruaje, uno de sus padrinos intentaba disuadir a mi noble antepasado:Tal vez por ese desagravio cruento, esta prolífica escritora estrechó aún más los lazos con los Suárez de Urbina, hasta el punto de que prologó alguna obra a la familia. Y quién sabe qué mas...
-Rodrigo, no seas loco, tu rival es un sicario que han contratado los liberales para provocarte. Además, la Pardo Bazán pasea con donaire sus carnes y no le importa que la ofendan porque ya está acostumbrada…
- Me da igual, no consiento que insulten a la gorda en mi presencia –dijo el conde de Guernica atusando su bigote.
Como consecuencia de las guerras carlistas, el brazo de Rodrigo estaba algo anquilosado, y los padrinos temían por su vida. Debatieron, que si a muerte, que si a primera sangre… refiriendo el vigente código de honor del marqués de Cabriñana, que asignaba el fin mortal en los duelos por el honor de las féminas.
El adversario liberal, desnudo ya de cintura para arriba, esgrimió:
- Comprendo que mi oponente haya considerado no morir por tan gruesa señora…
-¡Que sea a muerte!- gritó mi tío tatarabuelo.
Y comenzaron los sablazos.
Al poco, un grito de dolor pronunció Rodrigo. Un corte profundo y oblicuo en la mejilla izquierda le hacía sangrar. Pero la pelea continuaba a muerte.
En esto, sonó un disparo. Era el marido de doña Emilia que, avisado, se aproximó a los duelistas.
- ¡Señores: cese la pelea o el próximo disparo será para alguno de ustedes!
La condesa de Pardo Bazán también se acercó hasta el ofensor, diciéndole:
- No sé si su intención era ofenderme, pero llamarme carnicería lo tomé como un requiebro. Un piropo barriobajero, pero a fin de cuentas un piropo. Soy como las tres gracias de Rubens, como las tres juntas…”

Cuesta entender qué atractivo encontraría don Benito en la gallega, que era robusta y estrábica, dice el Dr. P. Gargantilla, quien pone en boca de la condesa las siguientes cariñosas palabras hacia Galdós: “Pánfilo de mi corazón: rabio por echarte encima la vista y los brazos y el cuerpote todo. Te aplastaré. Después, hablaremos tan dulcemente de literatura y de Academia y de tonterías.¡pero antes te morderé un carrillito!”Lo traigo a colación porque quiero hacer notar lo que la dama dijo a Galdós: “te morderé un carrillito”.
I
Por los barrancos de Víznar
entre pinares y abetos
¿lloran las palas y picos
por desenterrar sus huesos?
¿Quién empuñará la azada?
¿Quién removerá el terreno
entre miradas de jueces,
curiosos y reporteros,
buscando a aquel granadino
nacido en Fuente Vaqueros?
¿Habrá mujeres piadosas
con ramos de crisantemos
de luto esparciendo lágrimas
conforme aparezcan restos…?
¿Revivirán que su sangre
regó los montes abiertos…?
(Sangre confluye río abajo;
dos bandos: mismo venero.)
Toda España es camposanto
y fue de la envidia objeto
en la guerra fratricida
que costó un millón de muertos.
II
¿Qué sentido quiere darse
a recuperar sus huesos?
¿Es que a nadie le preocupa,
en verdad, todos sus restos…?
Hablo pensando en materia
con el debido respeto:
El destino de sus carnes,
de su piel, de sus cabellos…
¿Podéis capturar la nube
que condensó sus anhelos,
el agua de sus sudores
y el vaho de su último aliento…?
¿Quién acopiará la tierra
que filtró bajo su cuerpo
toda la nieve caída
que rezumaron sus versos?
¿Quién amasará la arena
que desgastó su esqueleto
mezclándose con el calcio
y los demás elementos…?
"Verde que te quiere verde":
él fue abono y fue sustento
de la raíz del tomillo,
de la menta y del romero;
la mejorana, el ciprés,
los arrayanes, almendros…
¿Lloran las palas y picos
por desenterrar sus huesos?
III
Gente para sí prefiere,
en su destino postrero,
los más diversos finales
cuando ocurra su deceso:
“que se esparzan mis cenizas
por el ancho firmamento”,
“que me extraigan todo órgano
que le sirva a los enfermos;”
o “que se done a la ciencia
para hacer experimentos…”
¿A qué viene la encomienda
de recolectar los huesos
del poeta Federico…?
Dejadlo en paz en su lecho.
Mira que desenterrando
también aflora el acero
de aquellas malditas balas
del vil ametrallamiento.
Y cuando se abre una fosa
siempre resulta algún hueco
que no debiera ocuparse
con nuevos rencores viejos.
IV
Si Federico opinase,
si hubiese sido mi abuelo,
tal vez habría deseado
permanecer allí, quedo,
entre Víznar y Alfacar
donde cantan los jilgueros.
Junto a un maestro, al poeta,
y a un par de banderilleros,
muchos más que desconozco
y que comparten el suelo
como el honor y la honra
y nuestro máximo afecto.
Federico, exactamente,
se sabe que no está muerto,
salvo en la turbia memoria
plena de remordimientos.
¡Que Federico está vivo
que ya lo ha clamado el pueblo!
Lorca, el hombre, allá reposa,
mas su legado es eterno,
porque disfruta la gloria
reservada a los egregios.
Y así lo dice La Biblia,
y lo señaló El Maestro:
“Los muertos dejad que sean
quienes se entierren entre ellos.”
V
¿Que es por darle un homenaje
que lo demanda su pueblo…?
Yo comprendí en Valderrubio,
Zujaira y Fuente Vaqueros,
(junto a su casa natal
donde el consultorio médico)
que un poeta en Nueva York
vivió para el universo:
Si tomo avión de viaje,
su nombre es el Aeropuerto.
Si asisto a reunión o fiesta,
es Palacio de Congresos.
Si camino entre rosales,
él es un Parque y Paseo.
¿…Para qué indagar sus partes
si Lorca –total- es nuestro?
Busca encima del Veleta
la canción que sopla el viento,
que calienta las ciudades
y seca los cementerios,
y se restaña la herida
y se sosiega el recuerdo.
Lorca y la Paz nos inspiran:
por eso escribo estos versos.
¿Lloran las palas y picos
por desenterrar sus huesos?
¡Que Federico está vivo,
no busquéis entre los muertos!

Fotos de Marzo de 2004, en excursión a la Loma del Tío Papeles, Güejar Sierra, frente a la Cara norte de Sierra Nevada.
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, donde pernoctamos, tras ascender al pico Mulhacen (3.480 m) por la tarde, con unos montañeros malagueños. Al amanecer, vuelta hacia Pradollano..jpg)
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Se había caído desde el alero. Un gorrión novato, jovencillo, un polluelo de pocas semanas. 



Nos hicimos amigos. Le di pan de molde mojado en leche semidesnatada sin lactosa. Es lo que hay. Pero no tenía mucho apetito.
Finalmente, lo lanzamos al tejado. La madre se asomó y nos lo agradeció piando una de Pavarotti.
Ahora, cada vez que saco la bici, un gorrión me acompaña por los cañaverales de la playa y me avisa cuando vienen otros vehículos en contra por el sendero angosto. Bebemos agua del arroyo.
Palabra de gorrión sobrevolando donde nacen las ideas.
Pero vamos de veraneo, así que un día de parque temático y otro de playa son obligados.




Esento, se escribe con "s" en Alcalá la Real (donde nací y viví hasta los 8 años): tierra fronteriza medieval que,Esenturas, por tanto, son obras, palabras, pensamientos y omisiones de un esento.
por estar siempre en batalla, sus naturales gozaban de exenciones.